LAS COSAS EN LAS QUE CREO
Llevaba tiempo resignado. Lustros. Era esa resignación tibia y condescendiente que tiene su origen en la edad. Edad anciana, maldita sea.
En mi terrible decadencia, acrecentada desde la retirada del Canal 50 años, sólo alcanzo a comprender que debo salvaguardar algunos recuerdos. Soy de Vigo, vivo con mi gato, y sólo creo: 1º) en la bondad del emule y demás programas de descarga gratuita de porno y otras categorías, y de las gentes que los ponen en marcha con sus aportaciones 2º) en que Sir Roger Moore es realmente James Bond 3º) en la inocencia de Rafael Escobedo.

Rendido homenaje de Sean al que considera el autentico 007
Los que me conocen saben que no estoy siendo irónico. Me llamo Pike y esta es mi historia…
Yo sabía a ciencia cierta que la televisión había llegado a lo más alto en 1986. Después empezó a caer, primero muy despacio y luego a toda pastilla. Pero así son las cosas, no hay que culpar a nadie. Al principio sí, piensas en montar escuadrones ciudadanos, guardias maoístas, empiezas a contratar a ludistas con ganas de repartir golpes de piolet hasta que al fin piensas que tú tampoco eres el mismo. También caes y se te cae todo. Has aplaudido la llegada de las privadas. Has visto “La quinta marcha”. Has visto y grabado el programa ese de los chistes, “Genio y figura”. Has puesto la alarma para no perderte “Melrose Place”. Y los sábados por la noche en que no salías –casi todos- te mondabas de risa viendo “Moros y Cristianos”. Enterito. Y tomabas partido. Aplaudías, abucheabas, rugías. En el fondo sabías que no salías precisamente para verlo. Era diferente, era divertido. Eran “Este País necesita un repaso”, “Scavengers”, “Noches de tal y tal”, “Carros de juego”…
Ahora todo es “Moros y Cristianos”. La cuarta dimensión, que no es el tiempo sino la tele y su propio tiempo, ha sido invadida por las hordas ululantes y constrictoras de lo que se ha dado en llamar “telebasura”. No, no es telebasura. Es “Telepienso”, el pienso, claro está, de los animales que retozan alegres entre la inmundicia. Y yo, de entre ellos, soy el más grosero, gordo y complacido. Porque yo les dejé entrar, así que… ¿cómo diablos voy ahora a quejarme?
En el Reino Unido, la Dama de Hierro toma drásticas medidas para defender al pais de la ola de basura
Hasta hace un par de años. No es demasiado tiempo ahora, apenas el eco de un estertor. Las calles de Vigo se cocían bajo el implacable sol estival, y sin embargo no podíamos ir a la playa como de costumbre: los árboles, los montes circundantes y hasta la mismísima tierra se consumían en las llamas de miríadas de incendios, la inmensa mayoría provocados. El olor a quemado se metía en las casas, impregnaba la ropa y hasta las entretelas. El sol quedó oculto por el humo en una suerte de eclipse maligno.
El paisaje agrario, lluvioso y lóbrego de la Galicia de Rosalía
Resignado una vez más, y elegantemente vestido con unos calzoncillos, me tumbé en el sofá con una caja de Calippos –nostálgicos Calippos, que queréis ser modernos pero no, sois fósiles, como yo- y me dispuse a pasar una tarde en mitad del Apocalipsis viendo Sinchan, lo que hacía en invierno cuando el trabajo me lo permitía. Consideraba, y aún lo hago, que esa serie -y ese crío del demonio en particular- suponía un soplo de aire fresco y una dinamo de alegría y originalidad en el negro panorama televisivo en que vivíamos. Era un rocío de maná sobre el pienso anodino y pastoso que acostumbraba a comer. Y resultaba además que las aventuras de ese salvaje de Borneo se desarrollaban en gallego y se emitían en la televisión de Galicia.
Sinchan a lo suyo. Aprende Zerolo
Llegados a este punto, y para que no queden dudas al respecto, debo explicar que esto era para mí una ventaja no por motivos de política barata (curiosamente, política barata se pronuncia y se escribe igual en gallego y en castellano), sino porque siendo como soy un amante de este idioma encontraba la traducción absolutamente formidable, con un encaje tan perfecto de los chascarrillos y gracietas que cualquiera diría que Shinosuke Noara había nacido en Moaña. Hablaba gallego de una manera cantarina y relajada, de una forma muy alegre y muy alejada de las vertientes a los que nuestra propia televisión autonómica y nuestra clase intelectual (ja, ja, ja, ja) nos tiene acostumbrados y sofritos:
a) popular, agraria y resentida, donde el prisma se enfoca hacia lo que podríamos llamar “filosofía de establo”. A lo Paco Martinez-Soria pero con gaitas.
b) Triste, desoladora, también resentida, paupérrima y auto complaciente. Una vuelta continua a los cánones neofeudales del siglo XIX que en NADA nos interesan hoy en día.
Y además le venía bien a
Emitir una serie que comprendía tan bien lo que es ser un niño de clase media y hacerlo de manera tan adecuada, para que todos pudieran disfrutarlo, suponía un intento valeroso de regresar al buen camino, y yo me alegraba.
Poco dura la alegría en casa del pobre. Poco dura la alegría con los Calippos. Poco dura el gozo cuando el humo penetra por las ventanas, el sol se oculta, los muertos se echan a caminar porque el infierno está lleno y en las poltronas del poder se sientan una partida de payasos de barraca dispuestos a todo con tal de incordiar, encontrando encendido ánimo a sus felonías en los vítores y soflamas de los chiflados a los que sirven y en el silencio atroz de los mártires a los que atormentan.
-¿Qué rayos es esta basura que ponen?- pregunté espantado cuando no encontré a Sinchan en su horario habitual- ¿dónde está Sinchan?
-¿No te has enterado?- no me acuerdo quien me lo dijo, ya os dije que me estoy volviendo imbécil- ya no lo ponen.
Eso era.
Solo de trompa dedicado a los Polpotianos
Semejante petición encontró abrigo en las siempre tupidas, negras y fétidas alas de ave de rapiña que la administración posee. Así, si se daba este pequeño gustirrinín a los polpotianos, éstos se quedarían tan contentos que de algún modo olvidarían que todo se había quemado. Que no había bomberos, ni cuadrillas, ni nada. Había alimañas que prendían fuego a su propia tierra. Existía un concienzudo y terco desbarajuste, reiterado a lo largo de los años con resultado de incendios, inundaciones de lodo, asesinato masivo de animales, manchas brutales de fuel…y una respuesta adecuada de la administración gubernamental, tan departamentada como una muñeca rusa cuyas componentes cobraran un pastizal por hacer el más puro de los ridículos:
En ese funesto día de verano, mi indignación fue tal que, aún víctima de la estupidez crónica que habría de devolverme a la más tierna infancia intelectual, decidí que antes del fin debía rebelarme ante semejantes injusticias. Furioso, dirigí una apasionada carta al periódico local. Ni caso.
Skyline de Vigo antes del humo
Pero luego me encontré con
Y para terminar, unas palabras para esos polpotianos y esos cretinos que ha retirado a Sinchan de
Compañero de piso desolado ante la cancelacion de Shinchan
¿Sabéis la última? La última es esta: como he dicho, Mágnum P.I. fue la serie insignia de
Ignorada la estupidez de turno, pues era mucha la alegría del reencuentro, empezaron los vídeos de los que íbamos al trabajo a grabar los capítulos que se emitían sobre las 11:30. Y de ahí un foro dinámico y bien dispuesto por Xaime.net, con amenas y nostálgicas charlas. Y de ahí al mejor invento de la historia, el Emule, lleno de buenas intenciones y de gente amable y desprendida, amante del arte que comparte lo que tiene a cambio de nada: muchos pudimos acceder a la totalidad de la serie en gallego, para deleitarnos en su contemplación y rememorar el pasado común.
Algunos no pudieron conseguir bajar la serie, pero alrededor de Mayo, cuando terminó,
Ningún parecido con KungfuMaster. Apuntatelo Zerolo
Pues no. Walter Texas Ranger. Ahí queda eso. Un fascista enano y peludo, tocado con tacones y novia fiscal que defiende a patada voladora limpia la normativa lengua de Rosalía. Y al que no le guste, golpe de remo, que se dice igual en gallego que en castellano.
Así es la situación. Envejezco, pierdo facultades y cualquier día amaneceré convertido en piedra. Pero antes, deseo contar lo poco que sé. Combatir la ignominia y la injusticia. Me gustaría compartir lo bueno que he visto y que he hecho con mis manos nudosas de marino, los paisajes que he recorrido con el paraguas bien colgado de la nuca. Y, por supuesto, conocer vuestra opinión al respecto, porque mi cabeza se va, siento que se va… daisy, oh daisy…
Al menos aún tengo pelo.




yet dijo
Es formidable. No puedo estar más de acuerdo. Tienes razón en tu reflexión de que shin chan ha logrado que ultraderechistas y la extrema izquierda se unan para eliminarlo. Son unas apreciaciones muy sabias. Sigue con ello, está realmente bien, y es un despliege majestuoso de la iconografía que te ha marcado: tu admiración por Margaret Thacher, los airgam boys, Vigo, tu defensa de los animales y la ecología...
19 Noviembre 2007 | 10:01 PM