EL CUENTO DE NAVIDAD DE KUNGFU MASTER
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Hoy ha sido el duro jueves de una semana difícil. El desasosiego, la ira, la desesperación, el desprecio, los más variados desaires y la muerte han golpeado mi nave, la nave que por encima de sus posibilidades pilota este vuestro eterno soltero favorito.

La nave de Kungfu Master, hecha a imagen y semejanza de la de Ulises 31
Han sido muchos los temas que he barajado para protagonizar esta entrada, pero al fin me he dejado llevar por el vino y la televisión. COMO SIEMPRE.
Eso sí, hoy seré particularmente grosero, rajante y quejica. Rajante es como me llamaba mi abuela allá por 1986 cuando decía el taco “mierda” (entonces el tope era “porras”, lo que hoy sería risible…o un taco de huevos, según se mire) y me quejaba de Torrebruno. No me gustó nunca, desconfío de los trotamundos musiqueros, hasta que supe que se llamaba Rocco y se ventiló a Yola Berrocal para luego burlarse fríamente de ella en C.M. (no te voy a dar el gustazo de escribir el nombre de tu programa, so puerco).

¿Sabéis? Yo tengo una familia peculiar. Quiero decir que son pura basura. Y son sin duda mis tías la variedad de basura más hedionda y ácida de entre todos los componentes del cubo. Son como el puto pescado o los pañales.
Una de estas tías es la encargada de hacer la mayonesa. No de bailar como una oligofrénica y hacer el gesto del hara-kiri, no: literalmente se encarga de hacer la salsa. Luego la utilizamos en nochebuena para los langostinos. Porque en mi familia somos todos de Vigo, pero peor que si fuéramos de Aluche: langostinos congelados y de los de mitad de tabla, y para cogerlos, a patadas en los huevos. Es que resulta que el maromo de mi otra tía (sólo hay 2, la de la salsa y la que va de policía del mundo) está malo del corazón. Yo creo que sencillamente no lo tiene, que ahí lleva un farrapo de gaita y punto, pero para qué discutir. Y no os vayáis a creer, que el menda tiene más años que Matusalén, pero como digo maromo todo el mundo piensa que es joven, pero no. El caso es que anda delicado, entonces se sacrifica y nos trae unas nécoras de confianza, de las que se priva para tomar los langostinos sin sal.
A cajas se los come, el hijo de puta.
Y las nécoras que trae tienen más agua que el coño de
En fin, ya me fui por las ramas. El caso es que una de mis tías es la encargada de hacer y portar las mayonesas. Os puedo asegurar que cocina que da asco, y todos lo saben, pero en lo que a mayonesa se refiere parece haber consenso: unos extraterrestres o una orden secreta de Mahon le dio un buen día de 1977 la receta y la kata precisa para hacer la mejor mayonesa o mahonesa del mundo, y desde entonces nos vemos agraciados con esta facultad prodigiosa. Todos los años la trae cortada la tía guarra. Y si echas mano de la “Ligeresa” se pica. Es de mear y no echar gota. ¿Por qué se le corta? Sí, porque es imbécil. Pero particularmente se le corta porque se detiene a hablar por teléfono y para atragantarse de Cropanes y, sobretodo, porque le da demasiado a la batidora. La bate demasiado y se corta, y por mucho que le de se corta más y más.
Ahí quería llegar yo. La desgracia que te ataca durante un espacio de tiempo razonablemente limitado, multiplicada en varios frentes, incidentes e infortunios termina por resultar esperpéntica y ridícula, del todo risible. Queda como una vomitona en una ópera. Si desafina la prima donna, malo. Si van unos Krausistas y rompen unos cuantos cráneos, peor. Pero si ya el tenor o la gorda se tiran unos cuescos sonoros y luego vomitan en escopeta, pues te ríes. Es así, la saturación es lo que tiene. Pues eso mismo me pasó a mí hoy. Dormí mal. Cuando me levanté hacía frío y llovía. Hube de enfrentarme a las exigencias impertinentes de un cliente de oficio escaparatista, perillitas y gilipollas, un payaso divorciado y arrejuntado. La funcionaria que podría haberme dado acceso a documentos que el perillas decidió extraviar estaba de quiero (de quiero joderte, digo) y no me los dio. Luego tuve que ir al entierro de un mentor y amigo que al final me clavó un puñal largo y retorcido, de esos de chino, por la espalda y sin razón aparente. Hago un paréntesis. Os preguntareis de pasada si en este entierro conocí a alguna bella mujer… ¡PUES SÍ! Menuda cachonda…hace diez años. Ahora “gallina vieja hace buen caldo”. Menos da una piedra, pero en todo caso como no iba a hacer nada más que el ridículo le puse cara de culo y como si yo no quisiera. Además, estoy enamorado de otra mujer. Así que vi cómo enterraban a mi querido mandarín en una cripta (mi tía opinaba a voz en grito mientras descendía que aquello era muy macabro, que ella nicho, nicho), y con él mi tranquilidad laboral que tan poco tiempo había durado. Si, mi futuro y modo de vida están en el aire, y más bien pintan bastos.
¿Y luego? Para qué aburriros. Uno de mis adjuntos, el que me ayudaba a trabajar la tierra y compartía conmigo sus frutos se marcha a Zaragoza a hacer que trabaja. Por 1200 pavos. Bueno, tuvo un año difícil. Pocas cosas aparte de seis amigos de los de verdad deja atrás. Yo me quedo sin suministro de picante, sin ruedas y sin un aliado de primera, así que espero que el cachirulo le sirva de mortaja, que le seque el pito el somontano y que su trabajo en el muelle de descarga de un supercentro logístico en medio de ese desierto resulte ser como la vida en Después más desaires y frío en mi despacho. Llegué a casa y en plan malo de Charlot. Me estaba poniendo los calcetines blancos indoor y ras…. se rompieron. El aguacate de la cena era puro zarcillo y empezaba “Cuéntame”. ¿Cuéntame? Sería mejor decir “Huéleme”. Vaya si huele, huele a pura mierda. Hiede. He leído el blog de VentaQuemada, pero es que de educado que es se queda corto. Me extenderé sobre aspectos particulares en el próximo post, pero en todo caso tengo que decir que IMANOL, QUE HAN LLAMADO EL REY Y ZAPATERO QUE LES QUITES Recuerdo una de las pocas películas buenas de los 90: “El Gran Lebowsky”. En ella Jeff Brigdes acusaba a John Goodman de convertir cualquier momento, por solemne que fuera, en una parodia. Pues lo mismo. Y además se pasan la vida cagando sentencias: “A ningún español le dejó indiferente la muerte de Franco”. ¿Te gusta apostar, Imanol Gol? Yo te voy a hablar de uno: mi vecino del 2º, Arturito, alias “El Cuervo”. En breve tendrá su monográfico aquí, en “Tales of the KungFu master”, pero de momento vaya esto como adelanto:
El Cuervo mordió su faria, el ojo “grolo” mirando todo y nada y el bueno medio cerrado, y dijo con un tono tal que la realidad de su aseveración resultaba indiscutible: -Estaba cagando. Y lo estaba. Me juego todo a que sí.
- Es que mi madre puso callos con pata y me puse morado, y luego solté una cagada que me leí entero el almanaque mundial 1973. - ¡Que murió en el 75! - ¿Y a mí que coño me importa? Y luego en el discurso del orejas estaba de putas, por si escasa*, no fuera a ser el último polvo.
Si señor. He puesto la * para indicar que en Vigo mucha gente no sabe cómo decir “por si acaso”. Sólo saben el significado, pero no por ello renuncian a la expresión a la que dan un matiz especulativo (en “por si es caso”), especulativo de postguerra en Avión, provincia de Orense (en “por si escaso”) o definitivamente de Kandisky en “por si escasa”.
Y os aseguro que Arturito “El Cuervo” es tan español y tan gallego como la pata de un burro. Y que tiene razón. Lo que él explica tan bien, en “Huéleme” decían que era la postura de los “Pajaritos fritos”, o españoles que ni celebraban ni lamentaban la muerte de Franco. Bueno, pues aquí estaban cagando. Como vosotros al hacer el guión de esa bazofia, vamos. El gourtmet guionista de "Huéleme" modela una nueva escena de cama para Carlitos.. Ah, pero eso sólo es el comienzo. Cambio de canal y: - En la 2ª (yo no digo la dos, eso es de pijos), está el Telediario hecho con cariño y marionetas. Que le den por culo. - En Antena Tres, homenaje (improvisado) al Rey. Que tío. Es capaz de rugir con el “pero por que no te callas jodido gorilón rojo” y de quedarse dormido con un plumbeo discurso. Y lo dicen en serio, que es lo acojonante. ¿Es capaz de quedarse dormido en un discurso? ¡qué mago! ¡como sea capaz de echar el humo de una calada por la nariz lo nombran Emperador! - Cuatro: que le den por culo.
- Teta Cinco: el anuncio de Antonio Banderas, el otro Presidente del Gobierno. Está sentado sobre un taburete descalzo. Pero ponte unos zapatos que no estás más interesante descalzo, tontaina. Y si no es lo mismo ser afortunado (sí) que tener fortuna (no y llevas en el culo) pues reparte la pasta y el chalet de Marbella, listo, y te quedas con Melanie que es una fortuna de narices.
- - Resto: potaje de mierda.
Vuelvo a “Huéleme”. Believe it or not, tele-reportaje: publicidad larga, vamos. Y lo voy a decir despacito porque si no no me lo creo ni yo: el que hace de taxista/mecánico, un tal Ramón (nombre que no designa nada bueno), que por cierto era el compañero de sketches del ínclito Eloy Arenas (junto a Las Virtudes, tal vez el peor humorista del mundo libre) en los primeros 80, canta las virtudes de la nueva Ley de dependencia con su piñata de plástico. “Si en aquella época me hubiera pasado algo, lo tendría difícil para sobrevivir”. Claro, ahora todo irá chipén.
Ya murió, Miguelón puedes salir!
Y digo yo que al menos podrían escoger para el anuncio a Cervan o a la que hace de abuela, que les revelo en primicia que es Fraga con peluca, que están hechos unos mecanos mientras que el taxista anda caliente como un burro y como enganche a las sobrinitas de Imanol es que se las come. Y mejor todavía era que se metieran el anuncio por el culo, porque ya es el colmo que el Gobierno se dedique gastarse las perras (y lo que cuestan esos bodrios) en anunciar sus propias leyes, sobretodo cuando no hace falta. Sólo faltaba que saliera Antonio Alcántara al grito de “es que con los Socialistas dan ganas de quedarse tonto, cagao y meao, Merche”. Imagino que con la pasta que habrán ganado podrán traerle más fulanas al Josete y al Carlitos, que cada día se ponen más las botas. Pero si estos dos, sin salir en la tele, la palman sin catar hembra. Vírgenes de morreos. Que sí, ataúd blanco por dientes podridos, que os lo digo yo.
Pensé entonces en Chino, en su terrible cripta húmeda y fría, hogar hasta el fin de los tiempos de su espíritu, y confieso que le envidié.
Pero al instante reparé en el otro extremo del sofá. Ahí estaba mi compañero de piso observando el paisaje ensimismado, Era una noche fría, pero clara. Las estrellas iluminaban el cielo, y a lo lejos los aviones dejaban una estela precisa. La torre del aeropuerto enviaba poéticas señales. Al sur, los vehículos de seguridad contestaban amorosos con destellos anaranjados. A lo lejos, puedo ver edificios de renta antigua. Los inquilinos pelean con la fuerza de su corazón y sus genitales por una buena indemnización. Mi cliente reza por no pasar tanta pensión a su hijo. Vigo: morreos que son como polvos, polvos que son como morreos. Mi última mirada va para ella (sí, puedo ver su edificio. Temblad, pequeños, llega la hora del lobo). Una pequeña maldición para el guardés que la usurpa. Luego acaricio la amueblada cabeza del felino. Que listo es. Tiene tanta razón como Arturito. Apago y me pongo a escribir. Soy Pike, esto es “Tales of the Kungfu Master”. Habéis leído su cuento de navidad For your eyes only. Me río, y río hasta más no poder.
Y de postre, FRIGURON, por cabrón.





El TP de esta semana: Apocalipsis en todos los canales!


Carlitos y Josete comparten uno.







El Moro dijo
EL MEJOR POST DE LA HISTORIA. DESTILA NOSTALGIA, RENCOR, IRONIA, CARIÑO, MELANCOLIA, HUMOR ACIDO Y DEL OTRO... TODO BIEN AGITADO, NO MEZCLADO. SINCERAMENTE, NO CREO QUE SEAS CAPAZ DE SUPERARLO. GOD BLESS YOU.
22 Diciembre 2007 | 08:06