Publicidad:
La Coctelera

TALES OF THE KUNG-FU MASTER


"Que me digan qué es que me opongo"

31 Enero 2008

SIR ROGER MOORE, AGENTE 007


Continuamos, tras el paréntesis de la triste despedida y el tour por las alcantarillas televisivas, con las maravillosas películas, vida y estilo de Sir Roger Moore como agente 007.

Os veo venir, si que tiene alguna película más. La de “Patos salvajes” y “Lobos Marinos" no estaban tan mal…bueno, vamos allá.

“VIVE Y DEJA MORIR”: triunfo del clásico fresco frente a la revolución rancia

Considero que es una película alucinante. En primer lugar, una introducción llena de misterio, y una presentación del nuevo Bond digna de Sir Roger: picaruelo, follador, irónico, chistoso y casero. Por cierto que vemos su casa por segunda vez en lo que va de serie, y hay que decir que está muy bien, en particular la cocina con su gallo de cobre decorando.

Se nota a química entre Bernard Lee (“M”) y Moore, cosa harto difícil de ver hoy en día y desde hace 13 años merced al majadero que decidió que esto es muy machista y hay que poner a una cacatúa culogordo de jefa del servicio secreto. También hay chispa con Miss Moneypenny (Louis Maxwell), que por cierto ha muerto hace poco. Que Dios la tenga en la gloria, parecía una persona estupenda. Su carrera como secretaría de “M” finalizó, al igual que la de Roger, en “Panorama para matar”, de 1985. El añorado Bernard Lee falleció tras el rodaje de “Moonraker”.

Resulta curioso que tanto “Vive y deja morir” como “Panorama para matar”, alfa y omega de Sir Roger como 007, sean las únicas de las 7 que filmó con tema principal abiertamente “movidito”, y en ambos casos también se trata de canciones soberbias que incitan a la acción. Y eso con los 46 años muy bien llevados, casi milagrosos, que tenía Sir Roger Moore en este su debut.
La canción fue versionada de manera obscena y lamentable por los payasos insufribles de "Guns and roses". Yo las escucho siempre que voy a enfrentar algún reto o peligro, se trate de lidiar con villanos o con letales bellezas.

Los títulos de crédito, a cargo del gigante Maurice Binder, son geniales como podéis comprobar. Vudú, sugerentes negritas y tiros por doquier. Más o menos, el lei motiv de Paco Marsó.

La película, que hemos visto unas mil veces, es refrescante y atrevida. Por vez primera y última Bond lleva un cañón Mágnum, y lo utiliza para desfragmentar la corrección política y a unos cuantos malvados tropicales, entre los que destacan el gran Yaphet Kotto (un actor al que no vemos mucho, pero que resultaba enorme en su trabajo en comparación a los ridículos Cuba Goding o Denzel Washington) y el mortífero Julius Harris, que asesina con su brazo mecánico y con su colección de chaquetas chillonas. No hay que olvidar que en 1973, y gracias a lo blandito que era Nixon, los Panteras Negras estaban en lo más alto de su carrera criminal, amparados por los progres hollywoodienses de turno.

Por desgracia, nos encontraremos con el siempre prescindible e insufrible Felix Leiter, encarnado por David Hedison. Será este actor el único que repita el papel, y lo hará 16 años después en “Licencia para matar”. Los productores permiten esta reiteración dado que en la novela original, segunda escrita por Fleming, Felix pierde medio brazo y media pierna (poniéndose después unos ganchos como Tee Hee) por culpa de un tiburón en el episodio maestro “Le sentó mal algo que se lo comió”. Como nada de eso ocurre en la película, pues lo trasladaron a “Licencia para matar”, que ya iba sobrada de hemoglobina, y decidieron que repitiera el actor que se había salvado de ser masticado en 1973. Toda una estupidez que tiene origen en la mamarrachada de usar un Leiter distinto en cada película, en lugar de no usar ninguno (en otra idea brillante, lo han repescado para “Casino Royale”, interpretado por un rapero, como en la funesta “Nunca digas nunca jamas”).

Las tres damiselas que aparecen en el filme están estupendas, Doctora Queen incluida. Y Sir Roger hace pleno con las tres, llegando arrebatarle con mañas de trilero la virginidad a Solitaire en una secuencia antológica.

Los chistes de Bond funcionan bastante bien (me gusta el de los cocodrilos y Tee Hee por el tono y la sencillez), y no se mancha ni una sola vez, dando una clase de estilo en la escena del parapente. Mención aparte para la chaqueta reversible que ya la quisiera yo para mí.

Debo decir que falla la ausencia de “Q” y la jocosidad de la intervención algo excesiva del sheriff J.W. Peeper, al que por otro lado reconozco una aptitud para el servicio buena falta nos haría aquí, y si no que se lo digan a José Luis Moreno.

La muerte de Kananga/Mr. Big no por carcajeante me parece menos brillante, y os puedoconfesar que la he visto mil veces y a cámara lenta y sólo puedo decir que menudo muñeco más cojonudo. Rezo para que saquen a la venta una figura del Barón Samedi y una pistola para tiburones como la de Sir Roger.

Un gran comienzo que obtuvo respaldo de la taquilla y mi más rendida admiración (para mi gusto es la segunda mejor). Aparece comentada con gran acierto en “Cine de los 70” de la editorial Taschen, lejos de las repugnantes valoraciones de “Fotogramas” y los libros paupérrimos de Juan Campos y Juan Tejero, que la consideran “para toda la familia”. Virginidades perdidas, Vudú, caimanes, robots cuya cabeza vuela por los aires, brujos mordidos por una miríada de serpientes, etc, etc. Muy para niños. Que razón tiene Mr. Big: “los nombres (algunos) son para las lápidas”.

EL HOMBRE DE LA PISTOLA DE ORO: duelo en la cumbre

A muchos “puristas” aficionados a Bond no le gusta esta película. A mí me encanta. No se me puede ocurrir un comienzo mejor (con un gangster que yo creo ya salía en “Diamantes para la eternidad”), con Sir Roger haciendo parodia de sí mismo pasando por muñeco impasible el ademán. Moore es un tipo tan seguro de sí mismo que puede hacer de muñeco, disfrazarse de payaso o de maricas (fuera de la serie esto último, a Dios gracias) sin problema y sin dejar de matar y seducir.

Los títulos de crédito empiezan con un encabalgamiento maestro, y luego discurren bien sin llegar a la maravilla de la anterior película. La canción de Lulú (casada y divorciada del añorado Maurice Gibb, adorable borrachín y excelente músico) reconozco que no es de las mejores, aunque a mí, como casi todo lo de las películas de Moore, me gusta.

La película se desarrolla en el lejano oriente, sin duda para integrar las artes marciales que por aquel entonces arrasaban. Sir Roger entrenó bastante para perfeccionar su técnica, pero luego se defiende a mamporros de los de toda la vida y acaba ganando aplicando su mayor tamaño a los limones que le atacan.

Como su mejor arma son los chistes, casi nunca inocentes, recordaré dos del filme: uno muy corto basado en el tono de su vozarrón sobre el champán local “Puyuck”, que le fastidia el claveteo, y otro cuando arroja a un niño repelente al agua.

El malo es quizá uno de los tres mejores de la historia: Christopher Lee como Scaramanga (en la novela, Francisco “Paco dos Pistolas” Scaramanga). Sí es verdad que es primo de Fleming, al que se parece un poco. Hay que ver lo grande que es Lee: Scaramanga, Fu-Manchú, el monstruo de Frankenstein, el Conde Dooku, Saruman…y el mejor Drácula de la historia. Y todavía queda quien defiende al ridículo de Bela Lughosi, un vampiro enfermo y caduco, sin dientes y con la banda de Paternina en el pecho. Existe la creencia indocumentada (que yo he incluso comprobado en artículos de revistas de cine) de que Lee interpreta a un Drácula aristocrático que bla, bla, bla… el que dice eso es que ni se vio la película. El Drácula de Lee es una bestia sedienta de sangre, sombría, callada y con magnetismo completamente animal. Lughosi si es un aristócrata decadente y venido a menos. Vaya, igual que en Bond, el clásico es superado por el genio inglés…

Gary Oldman no es Drácula, es un payaso de barraca que trabaja en la bufonesca obra de un barbudo al que se le ha acabado la suerte. De Bono, el Drácula de “Van Helsing” ni me molesto en hablar. Frank Langella me gustó, pero sigamos con Bond.

Scaramanga es un defensor de los animales y ex artista circense. Trabajó para la KGB como asesino (porque eso hacía el KGB, Alcántara: matar gente para el comunismo), y un balazo suyo de oro cuesta un millón de pavos. También tiene un criado enano, Nic-Nac, con el que mantiene una relación algo masoquista. El enano me desconcierta, a veces me gusta y otras lo quitaría. Pero desde luego es de los personajes que se recuerdan. Me hizo ilusión cuando lo ví en el programa de Gurruchaga haciendo de Felipe González, al que se parecía una barbaridad. Al poco tiempo se suicidó, y ya me chafó la ilusión. Menudo ejemplo para los críos.


Sí hay algunas cosas prescindibles. Por ejemplo, el tour internacional del sheriff J.W. Peepper, y su participación además en el espectacular salto a través del río en el Hornet. Una toma espectacular y que salió a la primera…y que se cargaron con un ridículo silbido de pita-gol insertado. Es lamentable, la verdad, y le costó el puesto al adorable Guy “cabeza pepino” Hamilton, un gran director. El coche volador de Scaramanga es también algo absurdo. A millón por asesinato, podría tener un coche algo menos feo, aunque no volase.

Las chicas son las más bellas imaginables. Una pareja de suecas explosivas muy diferentes entre ellas. Britt Ekland, causante de la quiebra de su ex marido Peter Sellers (yo también me hubiera arruinado gustoso por casarme con semejante mujer) hace de agente bobalicona del MI6. Ya puedo oír las lamentaciones de los de siempre: “vaya machismo”, “la chica es idiota”, bla, bla, bla. Que tontería. ¿Acaso no hay agentes estúpidas en el MI6? Pues eso. También salía en “Asesino Implacable”, que luego versionó la empanada de carne Silvestre Stallone a su modo: horrenda.

Britt es tan guapa que se sale de la pantalla, y eso ha quedado para la historia.

Maud Adams tiene una química muy particular con Sir Roger, que nos vuelven a mostrar en “Octopussy”. Ya volveré sobre el tema. No tuvo mucha suerte en su carrera, llegó a salir incluso en películas del chapucero Jess Franco. Pero fue la única que repitió papel protagonista. Martin Beswick también salió en dos, “Desde Rusia con amor” y “Operación Trueno”, pero no como protagonista, y eso que era una mujer de bandera.

Dicen que Maud Adams sale también en “Panorama para matar”, pero en un millón de visionados, yo no la he encontrado. Más a favor de mi teoría: tenían algo y se notaba. La muerte de Maud Adams es de antología, con ese rictus final de muñeca, inerte pero irresistible.

Al fin y al cabo, una película completamente de los setenta, que redondeó la maravilla de 1974: uno de los mejores mundiales de fútbol de la historia, “Chinatown” y “El hombre de la pistola de oro”, cuyo valor aumenta cada vez más en la medida en que los puretas intentan menospreciarla o se indignan con ella.

La película no fue tan taquillera como otras, aunque no fue un fracaso. En todo caso, y así se refleja en los extras del dvd, este relativo fracaso fue atribuido por los Brócoli y sus acólitos, de manera muy elegante, a Harry Salztman. Bonita forma de conducirse, cuando fue este último quien les dejó entrar en su sociedad, pues era él quien tenía los derechos. Ahí se terminó la colaboración, pero en todo caso Sir Roger no participó de esta mascarada.

Por cierto, yo diría, si la vista no me engaña, que es la primera en la que se ve un fugaz desnudo, el de la chica asiática en la piscina. Habría otro parcial en la estupenda “Alta tensión”.

LA ESPIA QUE ME AMO: más grande que la vida

Para Sir Roger Moore, su mejor película. Más grande que la vida, este film dejó boquiabierto al mundo. La secuencia de apertura es una síntesis de la actividad de Sir Roger en el MI6: folleteo, jacarancias, sky alpino y asesinato de los rivales ¿qué más se puede pedir?

Los títulos de crédito son una obra maestra, al igual que la canción de la olvidada y no obstante divina Carly Simon, que tiene una discografía tan soberbia y completa, así como una estampa tan arrebatadora, que Madonna es un chiste malo a su lado. Bueno, Madonna es un asco siempre, digamos mejor Cherryll Crown que la imita y bastante mal por cierto.


Barbara Bach es un bellezón, como casi todas las Bárbaras. Me alegro por Ringo Starr, que por cierto me parece un tipo estupendo que no merece que se le menosprecie tanto, pues tiene muy buena voz, mejor cerebro y alegra el día a cualquiera.

El Lotus que conduce Sir Roger es, sencillamente, el mejor coche que ha existido después del Ferrari de Thomas Sullivan Mágnum (o de Robin Masters, mejor dicho).

Sólo puedo poner tres “peros” a la película: uno, el malo, que es de los más rancio, soso y vetusto. Hasta su mesa tuneada es de anticuario barato.

Otro, la batallita final con los chicos de la marina, que no pintan nada y aquello parece una despedida de soltero desbocada. Da la impresión además de que cantan el tema del final, de una manera camp y etílica bastante embarazosa.

Y tres: que Sir Roger no haya catado a Naomi, la asesina del abuelito. Considero que es una mujer formidable, de esas que lenan el ambiente de tensión sexual. Me he tragado odrios totales como “Simbad” o “Capitán Kronos” sólo para deleitarme con la visión de su cuerpo cimbreante, su boca exuberante y esa mirtada burlona y ardiente. Mira que Sir Roger sólo dejó pasar a una, pero precisamente a esta…hay que ver que crueldad. Bueno, seguro que tuvo un affair con ella en la vida real, que en el caso de Moore se confunde con lo narrado en el celuloide. Y que celosa se ponía Amasova, que mirada, que morritos… ya quisieras, Brosnan.

Lo perdono todo por ver como Sir Roger pasea sus espléndidos 50 años de modo admirable, enfundado en un traje de Comandante que podría hacer por sí mismo, sin ocupante, buena parte de las misiones. Este uniforme se lo veríamos a Brosnan en “El mañana nunca muere” y a Connery en la horrenda “Solo se vive dos veces”.

Y otro punto fuerte es la presencia de “Tiburón”, un asesino fuera de serie cuyo intérprete fue involuntaria dinamo de las más variadas leyendas urbanas: mide tres metros, tiene una enfermedad por la que no deja de crecer (hasta morir), los dientes eran de tugsteno y le provocaron gigantismo, es un ruso que fue astronauta, etc, etc. En todo caso, un actor y un personaje de los que no se olvidan, carente además de azúcar en este filme: brutal ejecutor que mata a mordiscos hasta a un escualo dispuesto para comer, no para ser comido. Repetiría película con Moore en “Moonraker” (“Mooreraker”, me gusta decir) y en la muy apreciable “Los locos de Cannonball”. Uno de mis ídolos de infancia.

Por cierto que la película tiene un montón de tiburones asesinos, sin duda aprovechando la estela de la película del barbitas gorritas Spielberg (ñoño, obvio y tontaina desde entonces), pero “presta” la imagen del ataque de Kiel al tiburón a la oportunista, canallesca (que no “canalla” como se dice ahora) y carnavalesca “Zombi 2”, de Lucio Fulci, en la que un zombie, en combate subacuático, muerde a un tiburón que luego se lo merienda. Cosas de Lucio, qué tío guarro.

Tú si que eres un guarro, Kungfu Master

Con “La espía que me amó”, Roger llega a lo más alto de este mundo. Con medio siglo y unos cuantos matrimonios (algunos de los cuales con Señoras de la más alta y elitista nobleza europea) fallidos encima, consigue forjar una nueva corriente: la de los héroes de acción maduros, que hoy nos parecen de lo más normal. En la siguiente cita, iría a por más.

servido por kungfu-master 6 comentarios compártelo

6 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Hueso

Hueso dijo

Con "vive y deja morir" comenzó la etapa de Roger, y la verdad es que no me convenció nada el nuevo estilo que ya se apuntaba en "Diamantes para la eternidad", de esta peli me quedo con la persecución en lanchas y poco más.

"El hombre de la pistola de oro", si que me gustó, a pesar de Roger jeje, un malo genial, unas muy buenas escenas de acción y una de las mejores chicas bond: Britt Ekland, que siempre será la agente "midnight".

Por último, "la espia que me amo", no me convence, a pesar del debut de "Tiburon" que hace sudar lo suyo al bueno de Roger y de las chavalas que salían.

2 Febrero 2008 | 06:52 PM

kungfu-master

kungfu-master dijo

"Vive y deja morir" es acojonante. Y salen unas negrasssss...de las tuyas, vamos

2 Febrero 2008 | 08:45 PM

Por si escasa

Por si escasa dijo

"La espia que me amo" esta de puta madre Hueso, y nunca mejor dicho, por que esta para darle carne en barra a la muy...
"Vive y deja morir" tiene una de las mejores canciones de la saga, sino la mejor.
Hueso, para tu cumple te va a caer un bombin, para que vayas como Chonnery y entres en el Oh La La con la picha de fuera y le digas a Tania: me enseñas tu doble cero?
Saludos maños

4 Febrero 2008 | 02:20 PM

Hueso

Hueso dijo

Bueno Sr. Moro espero que cuando sus amigos vayamos de visita oficial nos tenga seleccionadas unas chavalas de buen ver. No quiero excusas. Roger no fallaría jeje.

En cuanto a lo de ir al Oh La La como Sir Sean Connery, si hiciese como él te aseguro que no tendria que preguntar jaja. Y el bombin te lo puedes ahorrar majete.

Pasatelo bien por tierras mañas.

4 Febrero 2008 | 10:50 PM

kungfu-master

kungfu-master dijo

Señores, señores... esto va de James Bond Roger Moore, guarden sus bajos instintos.
Moro, espero que lo de las chavalas no termine en decepción reglamentaria, que te conozco. Guardanos unas cuantas que sean de nuestro gusto...
BIEN PODRIDITAS........guuuuuuurrrra, gurrrrrrrra, Pa, rrrrrrrrrrrrrr, pa, pa
Era broma, unas elegantes, discretas, independientes e interesantes damas

5 Febrero 2008 | 11:02 AM

ventaquemada

ventaquemada dijo

Dos increíbles bellezas las de "el hombre de la pistola de oro"...una pequeña corrección Hueso, es"Goodnight" y no "Midnight", en versión original tiene más sentido cuando Roger hace un chiste con su apellido...

17 Febrero 2008 | 03:00 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de kungfu-master

TALES OF THE KUNG-FU MASTER

ver perfil »
contacto »
Pike, treinta y subiendo. Soltero y vive con su gato. Antiguo comandante de una nave de los 80, ex-cabecilla de una pandilla de gamberros callejeros, ahora a punto de empezar a hacer calceta o coleccionar sellos, pues camina ya hacia la niebla de la idiocia, dejando antes del fin testimonio de lo vivivo...o imaginado
free web counter
Advert
free web counter

Fotos

kungfu-master todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera