O GALO DO AMENCER
Que extraño mes Marzo. Frío. Calor. Todo. Nada.
La dialéctica del paseo. Tal vez camine para analizar todo, y no analizarme a mi mismo. A fin de cuentas, no hay un solo cojo que no sea un hijo puta y nadie que haya llevado a cabo este método marxista ha querido aplicarse el cuento, no vaya a resultar el estancamiento contra-revolucionario y el espejo devuelva la imagen de un revisionista comemierda.
No por esperada deja de ser menos inquietante la estampa de mi ciudad. Es como recorrer el cadáver en descomposición de un enorme cetáceo. Uno se encuentra con sectores donde antes había carne y sangre y ahora sólo queda esqueleto pelado. Cientos de negocios (de esos de dueño caraculo que antes, no hace tanto, te ponía mala cara cuando entrabas así por que sí) han caído y lo hacen a cada momento. Sus restos no servirán para fabricar corpiños ni fajas. Sus restos no servirán para nada.

Pero como dice la canción que sirve de tema principal a una soberbia película de 1973 (año duro por autonomasia... hasta ahora), cuando eres joven y tu corazón es un libro abierto te preocupas y tal y dices "vive y deja vivir". Pero ahora que sabes que estas de aquí de prestado, que te duelen los huesos por la niebla de la mañana y que tienes que cenar poco para dormir bien, ahora que no debes pensar en ti, ahora dices "vive y deja morir".
Y así, rechiflao en mi tristeza, evoco la vieja leyenda china y se la cuento al anteriormente orgulloso pequeño empresario, donde quiera que esté: hace muchos años, antes de que los chinos fueran esclavos de las tragaperras y de los bailes sincronizados, en una aldea perdida en las montañas lloraba desconsolado un niño forastero.
Los aldeanos, que (oh sorpresa) eran buenas gentes y no como ahora, unos miserables puercos que organizan tan bien los juegos olímpicos como la tortura sistemática de opositores y animales inocentes (Zeus debe estar revolviéndose en su tumba y Nietzsche asombrándose en la suya al verse aquí reconocido), se apresuraron en socorrerle y, muy probablemente, le alimentaron con porquerías tales como sopas de nidos de golondrina y menudillos de especies en extinción (y no hablo de emprendedores de PYMES, o tal vez si).

Tranquilos, que este está pensando.
Cuando el zagal se hubo tranquilizado, explicó a los lugareños que se había perdido del cobijo de su madre (si fuera hoy, sería sin duda achacable a que se despistó gastando los cuartos del estipendio maoísta en la primera tragaperras que le saliera al paso).
Muy dispuestos a ayudar, los aldeanos de diente podrido le dieron consuelo y le dijeron que pronto darían con ella, si bien todo sería más fácil en el caso de que pudiera darles un esbozo de los rasgos de su madre.
Ya lo sé. Yo también me doy cuenta. Los rasgos de su madre: escuchimizada, dentadura en estado de sitio, amarilla como un miembro de la UGT, pies reducidos a muñones, desgraciada y probablemente huída con la intención de abandonarle para siempre. Una descripción a la que responderían un buen puñado de féminas orientales. Pero, en fin, ¿qué queréis, que la hubiera identificado por el nombre? Pues vale, me pongo la camisa morada de Gila y explico con gracejo de la España negra que los chinos, al nacer sus retoños, tiran una lata por el aire y, con el ruido que hace al caer, se inspiran y bautizan al querubín.
El niño sólo pudo decir que su madre era "la mujer más guapa del mundo".
Con esta información, los limones se pusieron manos a la obra. Poco a poco, ante el niño fueron desfilando, en primer lugar, las guarritas más destacadas de la villa. Ante la identificación negativa del infante, empezaron a acudir (engañadas, imagino) las bellezas de la provincia.
El niño siguió dando calabazas.
La situación y lo notorio de su extrañeza llegaron a oídos de los chupaculos regionales del mandarín, que se involucraron y prestaron su ayuda haciendo pasar por los ojos del crío a muchas y hermosas mujeres, algunas de entre sus conocidas del puti club y hasta de sus familias.

Los 4 fantásticos de Rosa Díez: todos eran la Cosa.
Pero nada, el niño erre que erre que no, que ninguna era su madre, que incluso esas tipas eran un petardo en comparación a ella.
Y claro, la historia llega a oídos del Emperador que se persona en el lugar de los hechos. Primero en plan simpático, populachero. Pero el tema es que el niño es un redicho y un soberbio, y que se pone muy pesado con lo de que "mi madre es la mujer más guapa del mundo". Así que al final se cansa, organiza unos juegos olímpicos, asesina vilmente a algunos pueblerinos y se vuelve a la ciudad prohibida. Un comportamiento tan típico como el chop shuei.
Pasado el tiempo, y resultando que sólo quedan unos pocos palurdos que mantienen al pícaro que pocas chavalas tiene ya que rechazar, estando estos distraídos pensando cómo deshacerse de él, llega a la aldea una anciana vestida con harapos.
Va preguntando a quien le sale al paso si conocen a su hijo perdido (si, el que mejor define a la gente del mundo).
Al fin, los catetos constatan que esa mujer es la madre del niño, y cuando se abrazan en infinita alegría por su reencuentro, escuchan anonadados como el niño repite una y otra vez, sollozando de alegría, "mi madre, la mujer más guapa del mundo".

La madre
Y así me encuentro yo paseando por las calles empinadas y devastadas de Vigo, en la ciudad más hermosa del mundo. Las calles desiertas, los negocios cerrados, los amigos exiliados, los bolsillos vacíos... pero en la ciudad más hermosa del mundo.
Pienso que tal vez sea por la luz del amanecer. Un amanecer inesperado, la luz del sol cegadora e insólita en el invierno atómico de nuestro descontento. Los ojos heridos por el fulgor, pero la carne tibia abrazada por la gloria del sol.
No he abierto la boca con referencia a la caída de mis enemigos el Domingo día 1 de marzo pensando que tal vez todo fue un sueño. He esperado hasta la rendición de Anxo (de ahora en adelante, Ángel) Quintana, puesto que la del Touriño enamorado de la luna la esperaba, pronta y blanda como el abrazo de una abuela.

No haré ningún chiste tipo O Presidente... o EX presidente. No me sale sin antes explicar, mientras camino a vuestro lado, algunos extremos verídicos referidos a la campaña.
Con ocasión de la publicación de "Nuestro hombre en Moscú", el pasado mes de Octubre, aquí en vuestro blog, se produjeron numerosas reacciones.

Esto se avanzó en "Nuestro hombre en Moscú" el pasado Octubre. Repasadlo si no. Va a ser que ejerzo influencia...
Las primeras, previsibles por cualquier persona con sentido común, entre las que no me encuentro, fueron las de los amigos. Me advirtieron que ese artículo, brillante por momentos pero soez, abyecto y chabacano, me iba a traer problemas. Los poderosos no admiten la crítica y menos el insulto crudo (hay que ver que tíos finolis, si serán maricas), y sin duda iban a disponer todas sus fuerzas coercitivas para crujirme.
Resulta que no se puede decir así por la cara que Ana Pastor es un culo cagado pontevedrés. Y que los premiados en los gallegos del año eran escoria pura. Y tampoco que Touriño es un bufón dentudo y marchito, y está gordo además. Y en modo alguno se puede decir que la Conselleira saliente de cultura se fue a Cuba a follarse mandingos con unas amig@s, sin esperar represalias, sino justas, al menos lícitas del poder opresor.
Bueno, alguien dijo hace tiempo que si el precio que debía pagarse por la libertad era la opresión y el miedo, pues que tragaba. Yo no se si pago o no, pero maldita sea si "Nuestro hombre en Moscú" no era mi entrada favorita, y antes muerto y feminista que callado. Es verdad: no puedes decir lo que yo dije, sobre todo si eres un mierda. Los premiados son basura y espero que sus huesos blanqueen la campiña. La mesa presidencial tenía menos legitimidad que un polvorón en Julio y además eran todos unos hijos de puta.

Gargalladas de horror
Dicho todo esto con los cojones en una mano y la otra agitándose desafiante, invitando al combate, toda vez que, como "a mosca díxolle a ra, mais vale morrer no viño que viver na auga".
Este concepto arcaico y descerebrado de orgullo resulta difícil de entender para algunas personas inteligentes, pero para los que vivimos de testosterona y hemos sido testigos de la humanidad acorralada, en situaciones tales como la asistencia a futuros condenados en el turno de oficio, sabemos bien que en determinados momentos, lo único que le queda a una persona es el orgullo, y su desarrollo, por muy suicida que resulte, es sagrado y necesario. Solemne en todo caso.
Hasta aquí (ah si, antes que nada: Dolores Vilariño es repugnante, me gustaría ver su faz espantosa retorcida ante la abrumadora potencia de los resultados, debe ser lo más parecido a una corrida en la cara que ha vivido esa arpía) lo tocante a advertencias bienintencionadas, que admito con la sencillez y cabalidad que me caracterizan.
Lo gracioso del asunto viene una vez pasadas las elecciones. Resulta que un número indeterminado de simpatizantes de la causa bipartita que ha mordido el polvo achacan a mi bienaventurado escrito parte alícuota de la humillante no-victoria (puesto que ni el siempre insignificante bloque ni el estulto chulo de merendero Pesedegá PSOE han ganado nunca en Galicia) precisamente a mi obra rabiosa.

Las dos caras del miedo
Si, es cierto. Tolero a algún viejo amigo forofo del espantapájaros Anxo Guerreiro y Ángel "el-de-la-anchas-espaldas" Quintana que, pálidos y abotargados, han sacrificado minutos de su tocamiento diario inspirado en una foto ajada de Cristina Pato sobando el roncón en llamar a mi puerta, construida con huesos del enemigo y cojones, para echarme en cara melancólicos porqué no utilicé esa rabia -muy de vez en cuando talento- para modificar la forma de hacer política en Galicia, en lugar de apoyar al feudalismo y bilingüismo.
Yo les explico, bebiendo un caldito de huesos de Rosalía con pajita hecha de fémur de Curros, que lejos de mí apoyar en bilingüismo. De eso nada: castellano para todo, y el gallego para lo de siempre: para los chistes verdes y los tacos. Y que además busquen en su interior el origen de la derrota, y de no encontrarlo, se alumbren con la luz del amanecer.
Inocente de mí, que creía en la inteligencia de Quintana. Qué equivocado estaba. Este Ulises de economato se ha puesto a navegar cual marinero de luces (perdón: sin luces), a toda vela y viento en popa hacia la deriva. Es imperdonable que precisamente Ángel haya olvidado que si hay algo que no perdona el populacho es la exhibición de lujo y riqueza. Puedes secuestrar a unas viejas y obligarlas a tragar un horripilante discurso. A pocos les importará que metas a los párvulos en el soljov de la galiescola, ya que en todo caso su futuro será tan negro que no serán competencia. Y hasta el ganador legítimo perdonará y hasta olvidará los insultos y los desprecios lanzados desde la televisión pública autonómica (el sí, yo no).

Ah, pero tú has profanado el mar más oscuro del orbe: el de la envidia, grumete de tercera. Y te has dejado coger además. Tú, que nada has tenido nunca y que con resentimiento te has forjado una buena carrera de abusón y roba-planos, y hasta roba -Presidencias, tú que vestido con la túnica de las sombras purgaste y ejecutaste al gran Beiras... te has relajado, te has creído que estabas sentadito muy cómodo en la poltrona, que era tu derecho, que estabas legitimado, que la trampa se consolidaría. Pero las trampas son afiladas como las bayonetas, y uno puede hacer muchas cosas con una bayoneta, excepto sentarse encima de ella. Me has decepcionado, Ángel.

Y que decir de Touriño... jódete, Touriño.
Así me encuentro ahora, como todos los meses de marzo, a un paso del fin y no obstante aferrado a los riscos de la esperanza. Ha sido una última cena sublime, y tal vez el gobernador llame y cancele la ejecución. En medio de tanta oscuridad, se adivinan las luces del día. El gallo ha cantado, y he aquí el amanecer, que tal vez sea el amanecer de los muertos.
Observad sino como se levantan también de su sueño en las vascongadas, donde un valeroso macero ha marcado el límite de la paciencia. Hermosa danza la suya, lástima de un objetivo más sustancioso. El orgullo, el canto del gallo del amanecer.
Ante la sepultura del sustento de los 7000 que se han quedado sin trabajo hoy, insisto y me repito como siempre y como nunca. Desde cualquier lugar, y desde esta la ciudad más bella del mundo necesariamente en el vagón de cuarta de un tren destartalado pero implacable, los cegados por la luz del amanecer de los muertos, con el cantar del gallo retumbando en los oídos, se van acercando a los payasos, a las bestias de tiro que ocupan las Cortes más hediondas de la granja mundial... tal vez consigan arrojar de la poltrona (diseñadas por Panton a 100.000 cada una) esas carnes burlonas, hasta que caiga de nuevo la noche.

Consigo llegar a casa, y no he pensado un solo momento en mi vida. Si me preguntáis, os diré que es la más hermosa del mundo.
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kungfu-master dijo
Hola a todos
Siento mucho haberme retrasado tanto en la publicación, pero a veces, si la inspiración falta, es mejor descansar. Por otra parte, otras cuestiones me han tenido ocupado. De todas maneras, esto es un modo de vida, y si os concentrais podeis desarrollar vuestro propio blog al estilo KFM, y asi no lo echaréis de menos.
Por otra parte, debo decir que cuando alo fin me he puesto manos a la obra, el nuevo editor de La Coctelera ha decidido amargarme el día. En sencillamente imposible trabajar y editar en estaqs condiciones, no se porque cojones han cambiado el sistema, porque el antiguo era malo como el sebo pero uno llegaba a entenderlo. Este nuevo es insufrible. Así ha quedado el post, una auténtica chapuza por la que me disculpo.
Y desde luego, los mandarines de lo derechos de autor siguen con sus chabacanas galeras, y en este caso se han cargado la música del video que he colgado al efecto. LLevaba el tema de los Ramones "I believe in miracles", pero bueno, se ha decidido que la mejor forma de difundir la música es prohibirla. Que se la metan por el culo, vosotros ponedle la música que queráis.
Con este panorama se le quitan a uno las ganas de hacer nada, y a vosotros de leer me imagino. Os agradecdería que consignarais vuestra opinión al respecto, ya que a partir de ahora la parte fotografica y de espectaculo tendría que ser necesariamente limitada, y tal vez os aburra leer enormes parrafadas sin descanso.
Un abrazo a todos, nos vemos en los tebeos!
30 Marzo 2009 | 05:49 PM